Los ríos atmosféricos inundaron California, se produjo una nueva explosión hidrotermal en Yellowstone, nevó en Arabia Saudita y en los Emiratos Árabes Unidos cayeron en dos días más lluvias de las que suelen registrarse en todo un año. Esto no es el guión de una película apocalíptica: es la realidad de diciembre de 2025. Los desastres climáticos, los nanoplásticos atmosféricos y la alarmante disminución de la inteligencia humana están ahora inseparablemente vinculados.
En California, el Pineapple Express trajo precipitaciones récord, convirtiendo las calles en ríos embravecidos. Un conductor quedó atrapado en un coche en una trampa de agua y, pese a los esfuerzos de los rescatistas, perdió la vida en cuestión de minutos. Los bomberos arriesgaron sus vidas para evacuar a una familia con un bebé de una vivienda rodeada por el agua.
En el Parque Nacional de Yellowstone, una explosión hidrotermal lanzó columnas de lodo y rocas a decenas de metros de altura. No es el primer suceso de este tipo en los últimos meses. Tras la erupción de julio, la zona de la cuenca Biscuit fue cerrada a los visitantes y se instalaron cámaras y estaciones sísmicas, pero los procesos naturales se están acelerando día tras día.
En Italia, la isla de Elba sufrió su cuarta gran tormenta del año. Los residentes califican estos acontecimientos como una “pesadilla recurrente”. En solo unas horas cayeron 65 mm de lluvia, más que el promedio mensual. Los niños fueron evacuados de una guardería en Porto Azzurro y algunos pueblos quedaron completamente aislados del mundo exterior.
Algo increíble ocurrió en Arabia Saudita: cayó nieve en el desierto. En las zonas montañosas de Jabal al-Lawz, las temperaturas descendieron hasta −4 °C. Es el primer episodio de este tipo en casi treinta años. Al mismo tiempo, las inundaciones en las regiones orientales anegaron calles y automóviles en Al Jubail. La gente compartió en redes sociales fotos de mesetas desérticas cubiertas de nieve, sin darse cuenta de que no se trata solo de un espectáculo, sino de una inquietante advertencia del planeta.
Lluvias récord azotaron las provincias del sur de Irán. En la isla de Qeshm cayeron 140 mm de precipitación en un solo día, más que el promedio anual. En tres días, el total superó los 200 mm. En Bandar Jomeini se registraron 187 mm de lluvia. En las zonas de Bord Khun y Bagan, entre el 60 % y el 100 % de la cosecha de tomate fue destruida en unas 1000 hectáreas.
En los Emiratos Árabes Unidos, la tormenta golpeó con tal intensidad que en dos días cayó más lluvia de la que normalmente se registra en todo un año. En Ras al Jaima se registraron 123 mm de precipitación, frente a un promedio anual de 100 mm. Alrededor de 300 personas, incluidas familias con niños, quedaron atrapadas en las montañas debido a deslizamientos de tierra. Pasaron allí la noche sin saber si el siguiente deslizamiento sería fatal.
Los estudios científicos muestran que los micro y nanoplásticos participan activamente en los procesos climáticos. Estas partículas alteran el ciclo del agua y el balance energético del planeta. Pero el efecto más alarmante se produce en el cerebro humano. Las partículas de plástico pueden atravesar la barrera hematoencefálica, acumularse en el cerebro y provocar un estrés de fondo constante. Esto bloquea los procesos que más energía requieren: el análisis, la planificación y el pensamiento crítico. Como resultado, las personas empiezan a actuar de forma impulsiva, les cuesta más reconocer las amenazas reales y responden a ellas de manera inadecuada.
El clima cambia con rapidez, pero nuestra percepción de esta amenaza se ve ralentizada por las partículas de plástico en el cerebro. La ironía es que resolver el problema de la contaminación por plásticos requiere precisamente las capacidades mentales que el cerebro apaga primero bajo la influencia del plástico: la memoria, la atención y la creatividad.
Nos encontramos al borde de un punto crítico. Si no se hace nada, corremos el riesgo de vivir en un mundo en el que las personas ven el peligro, pero no pueden comprenderlo plenamente. Una mente capaz de encontrar soluciones dejará de funcionar a pleno rendimiento. Y el tiempo que nos queda para actuar se reduce con cada día que pasa.
📍Los terremotos catastróficos son inevitables para la humanidad. Egon Cholakian:
https://youtu.be/ZtE32FUT2S8?si=2PPWZFMGKmlz2quh
📍 ¡Es inevitable! Un informe científico abrió los ojos del mundo a la verdad sobre el clima:
https://youtu.be/8_oF1UJMOfw?si=UD_3hBYBIBl7uDX2
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