Imagínese que observa cómo el nivel del agua en un río sube rápidamente. El primer año registra un aumento récord de 5 metros por encima de lo normal —eso le sorprende. El segundo año, el nivel sube 6 metros, el tercero 7. Cada vez piensa: “¡Esto es increíble, es una catástrofe!”. Pero para el quinto año, cuando el nivel del agua sube 9 metros, ya dice: “Bueno, en general, está bien, en comparación con los años anteriores”.
Así es como funciona el desplazamiento climático de la línea de base: uno de los mecanismos más insidiosos que cambia poco a poco nuestra percepción de lo que es normal. Solo en una semana, del 13 al 19 de agosto de 2025, nuestro planeta experimentó numerosos fenómenos climáticos extremos que en conjunto muestran una tendencia alarmante: vivimos en una época en la que las anomalías se convierten en la nueva norma.
En Pakistán, las lluvias monzónicas se cobraron la vida de 358 personas, dejando tras de sí aldeas destruidas y a decenas de miles de personas sin hogar. En Indonesia, un terremoto de magnitud 5.8 destruyó 66 edificios, incluida una iglesia donde en ese momento se celebraba un oficio religioso. El huracán tropical Erin en un tiempo récord de 25 horas pasó de tormenta a huracán de la máxima categoría 5. También fue inusual que un huracán tan poderoso apareciera en agosto, cuando normalmente esto ocurre en el pico de la temporada en septiembre. Pero lo más preocupante no son los propios acontecimientos, sino la forma en que se presentan los datos.
Los científicos llaman a esto el efecto de la ventana móvil: los períodos estadísticos de referencia se actualizan constantemente, incluyendo los últimos años extremos.
Por ejemplo, la superficie de incendios forestales en la UE al 19 de agosto de 2025 era de 1 015 024 hectáreas. Si se compara con la media de 2006-2015 (256 702 ha), la diferencia es de casi 4 veces. Pero si se utiliza el período base actualizado 2006-2024 (354 628 ha), la desviación se reduce y es de 2,9 veces.
Este enfoque crea la ilusión de estabilidad, cuando en realidad la situación se aleja de los marcos habituales.
Imagínese que mide la temperatura de un enfermo, pero cada día ajusta la escala del termómetro para que la temperatura de ayer se convierta en la “normal”. Al final de la semana, 40 °C puede parecer “un poco por encima de lo habitual”. Así es como funciona el suavizado estadístico de las catástrofes climáticas.
Cuando los medios dicen que “los incendios son solo un poco peores que la media”, eso no significa que la situación esté bajo control. Significa que el valor medio ya incluye los indicadores catastróficos de los años anteriores.
Lo extremadamente peligroso no es solo la dinámica catastrófica de los desastres naturales, sino también cómo los vemos o, más exactamente, cómo no los vemos.
En nuestro canal puede encontrar más materiales sobre las verdaderas causas de las crecientes catástrofes climáticas y su progresión basados en un modelo matemático:
📍 Los terremotos catastróficos son inevitables para la humanidad. Dr. Egon Cholakian:
https://youtu.be/ZtE32FUT2S8?si=BzDbQ88NQA4cMKzf
📍 ¡Es inevitable! Un informe científico abrió los ojos del mundo a la verdad sobre el clima:
https://youtu.be/7qXDD7ueBTc?si=mfpyfh3mshEullM4
Comparte este video con quienes aún piensan que “el clima simplemente se ha vuelto raro”. Cada visualización es un paso para que más personas vean la realidad. El conocimiento salva vidas: no dejes que la verdad quede fuera de plano.
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